Nueva Temporada

new season

Una vez más, arranca nueva temporada. Que no es otra cosa que un eufemismo para otra racha de cambios y ajustes. Siempre necesarias para mantener interesantes las cosas. Quizás no para un público, pero sí para uno mismo (me resulta prioritario).

Creo que el ‘paso’ de temporada fue un proceso de varios meses. Y después de trabajar y preparar varias cosas (inspiradas/sugeridas a partir de la BecaGGM en Colombia y aterrizadas por otras cuestiones), comenzar a enfocarme en otras y re organizar un poco la agenda general de actividades y proyectos, me resulta innegable que ando ya en un plan distinto, comparándolo con el que podía haber a inicios de año.

Quienes me conocen saben que estas situaciones me gustan. Las de constante renovación y nuevos retos, exigencias, intentos y curiosidades. Fui educado con la idea de siempre tratar de seguir aprendiendo. De buscar más e intentar más. De hacerlo por las motivaciones/con las intenciones correctas (sí, esas cosas siempre me importan). Y por ello es hora de disfrutar el acelerar un poco el paso y empezar a hacer más cosas de lo que estaba trabajando/haciendo usualmente (un poco menos de trabajo teórico y de investigación/formación -al que le dedicaba bastante tiempo- ; y más trabajo pragmático periodístico/mediático), entre ellas, dar un par de talleres en los siguientes meses y escribir más. Sobre lo último,y en materia de cine, ya será semanalmente en el blog de Rolling Stone, y en un par de meses, por primera vez, en la revista Gatopardo. Otras propuestas de tipo editorial están en preparación y en formación. Con la gente de Runner’s World México también hay un par de ideas trabajándose para aventurarme en la crónica y reflexión alrededor de esa otra actividad que disfruto y es parte de mi cotidianeidad: correr.

Hablando de mi relación con el running, este año con un muy particular tono, dada mi intención (decidida a finales del año pasado y confirmada en abril cuando obtuve un lugar vía la lotería de entradas) de correr mi primer maratón este año. En octubre. En Chicago. La preparación y entrenamientos han iniciado, pero sé que en los 4 meses que quedan hacia la carrera hay muuucho por descubrir de este otro proceso y reto, en muchos sentidos y niveles, y claro que mi personalidad curiosa quiere asomarse a eso a su debido momento… y ver qué pasa. (De esto -bautizado como el Proyecto Chicago- tengo pendiente escribir, y urge, porque justo en unos días estaremos oficialmente a 4 meses exactos del día de la carrera de 42 kilómetros 195 metros.

Curiosa coincidencia que metafóricamente en lo profesional y literalmente en lo físico, arrancan meses de apretar el paso, y mantenerlo así, tomando fuerza en el proceso. O de morir en el intento (ay sí, ajá).

Como la intención es ejercitar el músculo de esta actividad llamada escribir, espero no tener tan desatendido el blog en el futuro y soltar un poco por acá las ideas y reflexiones alrededor de algunos otros temas (o pendientes) de mi particular interés.

Por ejemplo, que en las últimas semanas se han presentado curiosas anécdotas con los humanos que merecerían sus propios párrafos para tratar de descifrar el misterio de “¿por qué la gente se porta como se porta? El musical”.